miércoles 12

“El instante de una detonación cósmica”

Publicado el 12/11/2025

En el arte, lo que vemos a simple vista rara vez cuenta toda la historia. Mirar más allá de lo evidente nos permite descubrir detalles ocultos y generar interpretaciones y perspectivas únicas que pueden cambiar la forma en que entendemos una obra.

En la ciencia ocurre lo mismo. En oncología, hasta ahora el foco para atacar el cáncer estaba en el tumor: su forma, los puntos débiles de las células tumorales… Pero hoy sabemos que, además del tumor, conocer su entorno y cómo interactúa con otras células puede cambiar la forma en que lo estudiamos y orientar el diseño de nuevas terapias

En esta nueva Instantánea del mes descubriremos, junto a Alice Perucca, del grupo del investigador Health Research Xavier Trepat en el IBEC, y el artista y becario de la Fundación ”la Caixa” Max Azemar i Carnicero, que explorar nuevas miradas puede convertir una imagen científica en arte y, al mismo tiempo, inspirar avances en la investigación del cáncer. 

Comenzamos contigo, Max. ¿Qué te transmite esta imagen?

Max (M): Los colores brillantes de la imagen recuerdan una explosión de luz. Tanto el movimiento de las texturas como la superposición de los dos planos sobre un fondo oscuro pueden sugerirnos que la imagen es el instante de una detonación cósmica, el contenido de una masa colosal desbordada o una fuerza energética que solo se puede detener a través de la imagen fija; como si se tratara de una aurora boreal, una rave o un fragmento del personaje de Flubber, creado por Philip Brainard (Robin Williams en la película de 1997). 

Los bebedores de absenta. Jean Béraud, 1908-1909

El bebedor de absenta. Viktor Oliva, 1901

¿Te recuerda la obra o el estilo de algún artista?

M: Por su transparencia fantasmagórica, la textura de la imagen y los colores brillantes me recuerda la forma en que se representaba la absenta a finales del siglo XIX en la corriente del impresionismo. Era un motivo recurrente en la época, ya que esa bebida suponía un delirio colectivo, el peligro de la adición, la noche y la bohemia: un hada o un diablo que llevaban a la locura. 

Max Azemar i Carnicero, Becario de la Fundación «la Caixa» y MFA en Parsons, The New School, Nueva York.

Si la miramos desde el contexto de la investigación del cáncer, esta imagen tomada por el equipo de Xavier Trepat y Alice Perucca nos cuenta algo totalmente diferente. ¿Qué estamos viendo realmente, Alice?

Alice (A): Esta imagen representa el principal hallazgo de nuestro estudio. Descubrimos que, en muchos casos, los tumores se protegen del sistema inmunitario «aliándose» con las células de su entorno, como los fibroblastos asociados al cáncer. En la imagen, los fibroblastos (en verde) forman una barrera que impide que las células inmunitarias (en cian) alcancen y eliminen las células de cáncer de mama (en rojo). 

¿Cuál es el principal reto que queréis solucionar con vuestra investigación?

A: Nuestro trabajo aborda un desafío clave de la inmunoterapia: muchos pacientes no responden o dejan de responder a los tratamientos y aún no comprendemos del todo por qué. Sabemos que el entorno del tumor, el microambiente tumoral, puede bloquear la acción de las células inmunitarias, pero sin modelos que lo reproduzcan fielmente, estudiar cómo ocurre resulta difícil

Para abordar este reto desarrollamos MIRO, un chip que contiene las células y reproduce de forma realista un tumor y su entorno. Con él podemos observar la forma en que estas barreras de fibroblastos dificultan la acción del sistema inmunitario y limitan la eficacia de algunos tratamientos, lo que permitirá explorar nuevas estrategias terapéuticas contra el cáncer. 

Alice Perucca, investigadora en el IBEC.

¿Cuál creéis que será el impacto de vuestro proyecto en la sociedad?

A: Este trabajo podría tener un gran impacto al ayudar a entender por qué algunas personas no responden a las inmunoterapias y proporciona una herramienta para estudiarlo. A largo plazo, podría ayudar a desarrollar terapias más efectivas y personalizadas, mejorar los resultados para los pacientes y reducir tratamientos innecesarios. 

Xavier Trepat, investigador Health Research en el IBEC.

Para finalizar, nos gustaría que ambos nos respondierais a una última pregunta. ¿Qué relación creéis que existe entre la ciencia y el arte?

M: A pesar de que todavía se entienden el arte y la ciencia como dos campos opuestos del conocimiento —pues se supone que uno parte de la experiencia subjetiva, y el otro, del estudio objetivo—, fomentar esta dicotomía es perjudicial para ambos. La ciencia necesita metodologías cercanas a las del arte contemporáneo para fomentar la inquietud creativa y pensar fuera de las convenciones. Por otra parte, el arte contemporáneo se apoya en actitudes científicas para legitimarse y transmitir conocimiento. 

A: En mi opinión, la ciencia y el arte están muy conectados. Ambos buscan explorar, entender y representar el mundo, aunque lo hacen con herramientas distintas. La ciencia usa experimentos y datos, mientras que el arte usa creatividad y emociones. Los científicos y los artistas observan detalles, hacen conexiones y buscan nuevas formas de expresar ideas. La creatividad que puede inspirar una obra de arte también puede impulsar descubrimientos científicos y los avances científicos pueden inspirar nuevas formas de arte.

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