Cuando nuestras defensas se “alían” con el cáncer
Publicado el 23/09/2025
Los tumores tienen formas muy sofisticadas de resistir los tratamientos. Algunos pueden hacer metástasis en otros órganos y tejidos, esconderse del sistema inmunitario e influir en otras células del cuerpo para modificar su comportamiento y favorecer su propio crecimiento.
Este último es el caso de las células mieloides. Originarias de la médula ósea, desempeñan un papel clave en la defensa contra los microbios, pero en presencia de un tumor pueden cambiar de bando. En lugar de defendernos, frenan la respuesta inmunitaria y ayudan al tumor a crecer favoreciendo la formación de los vasos sanguíneos que lo alimentan.
Pero ¿cómo ocurre este cambio? Gabriel Rabinovich, senior group leader del CaixaResearch Institute de Barcelona e investigador superior del CONICET, y Ada Blidner, investigadora del CONICET en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, nos dan la respuesta en este News from the lab.
«En un estudio reciente publicado en la revista Immunity descubrimos que las células mieloides se unen a una proteína muy presente en el ambiente tumoral llamada galectina-1, que altera su función y facilita que el tumor progrese», explica Ada.

Grupo de investigación del Laboratorio de Glicomedicina, IByME, liderado por Gabriel Rabinovich.
Al analizar muestras de pacientes con cáncer, los investigadores vieron que la galectina-1 se asocia con una peor evolución clínica y con factores que ayudan al tumor a crecer, como la supresión del sistema inmunitario y la aparición de células mieloides que adoptan un perfil favorable para el tumor. «De hecho, al bloquear la galectina-1 observamos que las células mieloides recuperan su función original», añade Gabriel.
Además, de forma inesperada descubrieron que en el cáncer colorrectal las principales productoras de galectina‑1 no son las células tumorales, sino otro tipo celular presente en su entorno: los fibroblastos. «A partir de estos resultados, en el CaixaResearch Institute y en colaboración con la doctora Pilar Navarro, del Institut del Mar, vimos que la galectina-1 también puede activar en los fibroblastos un gen que ayuda al tumor a crecer», explica Gabriel Rabinovich.
Estos hallazgos refuerzan el potencial de la galectina‑1 como posible diana terapéutica para frenar la progresión tumoral, una línea de investigación que Gabriel Rabinovich impulsa en el CaixaResearch Institute, el primer centro de investigación especializado en inmunología de España y uno de los primeros de Europa.
Si quieres profundizar en su trabajo, no te pierdas su primera conferencia como investigador principal del CaixaResearch Institute, un fascinante recorrido por sus 30 años de trayectoria científica: enlace.
