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La Fundación SHE – Fundación ”la Caixa” celebra más de una década apostando por promover la salud del corazón

Publicado el 29/09/2022

En la figura de Valentín Fuster convergen conocimientos, habilidades y «una manera de ser» que lo han convertido en la figura científica y médica cardiovascular más importante y reconocida de nuestro tiempo. 

Lo avalan su investigación, el liderazgo de instituciones a ambos lados del Atlántico y numerosos premios nacionales e internacionales. Fuster es el único cardiólogo que ha sido reconocido con premios a la investigación por las tres principales organizaciones cardiovasculares del mundo y también es el único en tener su propio muppet (o teleñeco) en Barrio Sésamo. La repercusión de su carrera va mucho más allá de sus contribuciones revolucionarias a la investigación cardiovascular, entre otros motivos, porque también son muchos sus esfuerzos para que todos cuidemos más y mejor nuestro corazón. 

Una buena alimentación y, en general, la adopción generalizada de hábitos saludables nos permitiría atajar las muertes y la merma del bienestar que infligen las enfermedades del corazón. Tal vez sea este el descubrimiento más importante tras años de estudios: el daño cardiovascular puede prevenirse en gran medida. Parece obvio y, por eso, a menudo no despierta el interés político y social que merece. Y sin embargo, la apuesta por comer mejor, aumentar la actividad física y disminuir la exposición a tóxicos como el tabaco o el alcohol es la intervención epidemiológica más inteligente y sostenible. 

El doctor Ruster, el alter ego de Fuster entre los muppets, nació precisamente con el objetivo de mejorar la alimentación y el ejercicio físico de los niños y niñas en los Estados Unidos. Y aquí, en España, Fuster creó la Fundación SHE para seguir estimulando el cambio mediante el trabajo con niños, jóvenes y adultos. Para él, estas actividades nunca han sido secundarias. Y tampoco lo deberían ser para nosotros. 

Por eso, hoy, en el Día Mundial del Corazón, te invitamos a conocer un poco más la actividad de la Fundación SHE – Fundación ”la Caixa”. 

 

Fundación SHE. Objetivo: un cambio a gran escala 

La Fundación SHE nace en 2010 de la voluntad de Valentín Fuster de lograr un cambio a gran escala en la salud cardiovascular: centrar los esfuerzos en mantener y potenciar la salud y no esperar a tratar y curar una vez que el daño ya se ha producido. Y en 2017, la Fundación ”la Caixa” se incorpora a su patronato y formaliza así su compromiso a largo plazo para impulsar esta transformación. 

SHE es el acrónimo en inglés de «ciencia, salud y educación»: Science, por la investigación básica y clínica; Health, por la promoción de hábitos saludables; Education, por la comunicación y la educación para lograrlo. 

Desde sus inicios, la Fundación SHE se comprometió con la investigación. Su origen es fruto de lo que hemos aprendido investigando y en la investigación recae de nuevo probar si las intervenciones que se han diseñado funcionan. Y los resultados hasta el momento apuntan a que el camino iniciado nos conduce a una mejora de la salud cardiovascular a largo plazo. 

En su afán por cambiar los hábitos de la población hacia un estilo de vida más saludable y reducir el impacto de los riesgos cardiovasculares, la fundación concentra su actividad en tres programas:

  • Programa SI! Para demostrar que la adquisición de hábitos saludables desde la infancia mejora la salud cardiovascular a lo largo de la vida. 37.000 escolares y 2.000 profesores han participado ya en este programa que abarca las diferentes etapas escolares e incide también en las familias. 
  • Programa Fifty-Fifty. En colaboración con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), se persigue la mejora de la salud entre los 25 y los 50 años a través del autocontrol de los principales factores de riesgo cardiovascular: exceso de peso y obesidad, sedentarismo, tabaquismo y tensión arterial elevada. 
  • Healthy Communities. Tras los resultados prometedores de una acción a gran escala en la ciudad de Cardona (Barcelona) que combinaba intervenciones de urbanismo saludable con otras socioeducativas, con el Programa Healthy Communities (HC-2030) se busca convertir esta localidad en un modelo de ciudad saludable. Para ello, se insta a sus ciudadanos a tomar decisiones más saludables sobre cómo se mueven, qué comen y cómo utilizan el entorno que los rodea. El objetivo final es demostrar que una ciudad saludable repercute de manera positiva sobre los habitantes con la mejora de los índices de salud cardiovascular y de actividad física, de salud mental y de bienestar. 

 

Fundación SHE – Fundación ”la Caixa”: el cambio es posible

Tras más de una década de trabajo, los primeros resultados de estas tres líneas de intervención son claros: el cambio es posible. 

Los programas de la Fundación SHE se basan en la idea de que, si educamos a jóvenes y adultos sobre cómo funciona el corazón y sobre los efectos negativos de ciertos comportamientos, y mostramos cómo pueden la dieta, el ejercicio y el control de adicciones mejorar nuestra salud, estas poblaciones cambiarán sus hábitos en el futuro, lo que les permitirá seguir un estilo de vida más saludable y mejorar su salud cardiovascular. 

Con el Programa SI!, por ejemplo, Fuster y su equipo han demostrado que las intervenciones en edades tempranas funcionan, pero que requieren intervenciones de refuerzo más adelante para tener un efecto a largo plazo. También han visto que combinar la intervención en las escuelas con acciones con las familias mejora la eficacia. De hecho, los niños y las niñas se convierten en un vector de intervención hacia los adultos, a quienes reclaman que cambien sus hábitos por otros más saludables

Con el Programa Fifty-Fifty se ha demostrado que tanto la intervención educativa inicial como una intervención de 12 meses de apoyo mediante dinámicas de grupo favorecen el control de los riesgos cardiovasculares a través del cambio de hábitos. Sin embargo, estos no se mantienen de forma significativa pasados los años, lo que apunta a la necesidad de intervenciones más largas en el tiempo. 

También se ha descrito que la presencia de polifenoles en la orina, derivada de dietas más saludables, está asociada a mejoras del perfil cardiovascular de los adolescentes. 

Y quedan preguntas abiertas. Muchas. ¿Son estas intervenciones más o menos efectivas en familias con diferente estatus socioeconómico? ¿Son suficientes para lograr un impacto sustancial en la salud cardiovascular? ¿Hasta qué punto podremos personalizarlas? 

Hasta ahora, la Fundación SHE – Fundación ”la Caixa” ha desarrollado programas en España que se han exportado a otros países, como Colombia y los Estados Unidos, y han promovido la participación de más de 100.000 escolares. 

Casi 20 artículos científicos recogen la investigación de esta fundación y su impacto da valor a su razón de ser. El camino es largo, pero ahora sabemos que nos lleva a la mejora de la salud cardiovascular. Hay que seguir andando, hay que seguir investigando. Nos jugamos mucho. 

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